Ahora es el momento

Ahora es el momento. No mañana, ni dentro de un año, ni mucho menos un poco antes de morir. ¿Entonces para qué? Ya no te brindará ninguna satisfacción si esperas tanto tiempo. Y lamentarás enormemente el no haberte decidido en aquel instante crucial de tu existencia, cuando tus amistades o familiares, o quizás tú mismo, no supiste, o no te atreviste, a dar ese pequeño paso que posiblemente te hubiese abierto la puerta de la felicidad. Lamento decirte esto, pero raras veces la oportunidad toca a tu puerta, no le abres, y luego te pones a esperar tontamente a que regrese. Si tienes más suerte que un pobre ganando el Powerball, entonces quizás sí vuelva. Pero no sueñes con pajaritos preñados; lo más seguro ya ni se acuerda de ti. Hoy me enviaron un email, hablando de la posibilidad de irme a vivir a otros lares, por cierto muy hermosos. Y yo, sinceramente hablando, me agradó esa idea expuesta. Si la oportunidad toca a mi puerta, le pienso abrir, sentarla, tratarla con todos los honores, y marcharme con ella ipso facto. No pierdas tu vida en una eterna indecisión. Cuando llegues al final de tu vida, llorarás por todo lo que perdiste por no decidirte a tiempo. Yo no pienso ni quiero perder mi vida; al contrario, quiero vivirla a plenitud. Solamente tengo que decir sí, y tú también…

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