Autorelato La Estaca Clavada

Sólo estaba cansado, nada que reseñar en especial, si acaso le impulsó la monotonía. Recorrió solitarias carreteras durante toda la noche. Contempló las constelaciones desde algunos lugares ajenos a la iluminación artificial. Hasta que Eos, la de los dedos rosados, anunció la llegada de su gemela Aurora. Ulises en Ogigia. Si hubiese podido llorar y librarse de la profunda […]

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